Inicio | Editor | Contáctenos 
 

 Webarticulistas

Manuel Malaver

 

Eli Bravo

 

Luis  DE LION

 

Roberto Palmitesta

 

Lucy Gómez

 

Alexis Márquez Rodríguez

 

Ted Córdova-Claure

 

Antonio Sánchez García

 

Aníbal Romero

 

Charles Cholaleesa

 

Agustín Blanco Muñoz

 

 

Imposible uniformar a un país
por Pompeyo Márquez
jueves, 9 noviembre 2006

 

Lo peor que se desprende de las barrabasadas pronunciadas por Rafael Ramírez, Ministro de Energía y Presidente de PDVSA y el apoyo que de una manera arrogante le diera el autócrata Presidente y candidato continuista, es la concepción abiertamente totalitaria que ello encarna.

Si algo quedó claro en el derrumbe del llamado socialismo real era lo absurdo que resultaba querer uniformar a un país. Lo irreal de aquellos unanimismo, de la unidad monolítica del partido y por extensión de la sociedad. Las maquinarias burocráticas y policiales se encargaban de destruir a las disidencias. Con el agravante que dirimían los debates con la utilización de la KGB Millones de muertos, torturados, confinados en gulags era el resultado de la “unidad monolítica”. Stalin liquidó a la mayoría de quienes en un Comité Central se le opusieron. Esto no sólo lo leíamos y nos resistíamos a que fuera verdad, acusando al imperialismo de ser el fabricante de esas historias. Y llegó el momento en que mi fraterno camarada Luís Emiro Arrieta y yo, en compañía de Gilberto Vieira, Secretario del PC de Colombia, oímos durante dos días el Informe de Jruschov al XX Congreso del PCUS. Era pálido cuanto habíamos  escuchado antes. ¡Qué duro asimilar las comparaciones que luego se hacían de Stalin con Hitler! Qué dañino el culto a la personalidad, a las aberraciones a que conducía.

Era la negación de las contradicciones existentes en la sociedad y cómo ellas debían ser resueltas mediante la confrontación de posiciones y a través de métodos democráticos, entre los cuales el pluralismo ideológico y el pluralismo político, servían de expresión de los diversos intereses existentes en cualquier sociedad.

A nombre del hombre nuevo, en Venezuela se quiere apelar a la lucha contra la pobreza, se quieren aplastar las diferencias existentes en nuestra sociedad. Es antinatural querer embridar a 26 millones de venezolanos y venezolanas en diez millones, y luego, como se podrá ver, ir reprimiendo entre esos diez hasta llegar a la cúpula gobernante, que a su vez se “comerá” literalmente entre si. .

No debemos permitir que en nuestro país se reproduzcan estas situaciones. Cuando Gómez y Pérez Jiménez quien no pensara como el régimen era castigado inclementemente con prisión, torturas, exilios. Así fue en períodos de los siglos XIX y XX. Sería una involución histórica que en pleno siglo XXI volviéramos a vivir semejantes situaciones. Esto hay que detenerlo.

 
 
 
© Copyright 2006 - WebArticulista.net - Todos los Derechos Reservados.