Han dejado pasar una
oportunidad única de ejercer la resistencia civil. No
saben otra cosa que hacer caminatas oportunas para
mantenerse en forma. La lucha es diferente. La lucha es el
ejercicio de negación a las imposiciones absurdas.
Decretar feriado nacional porque la dictadura cumple diez
años es un abuso incalificable que merecía una respuesta.
Fedecámaras y
Consecomercio “protestan” el
decreto con declaraciones. Son de alta efectividad en
declarar y en omitir. Los dirigentes empresariales
protestan con la boca el “Día de Fiesta Nacional” que
culmina con un desfile de “Semana de la Patria” y con la
presencia de los tarifados del exterior, pero son
incapaces de ejercer la resistencia. Alegan que no les
gusta, pero que hay que acatarlo porque es un “decreto
oficial”. Si mañana aparece un “decreto oficial”
ordenándoles que se hinquen de rodillas ante la esfinge
del dictador dirán que no les gusta pero que es un
“decreto oficial”.
¿La CTV todavía existe? No hay
dirigentes sindicales en este país capaces de pararse en
frente de la pantomima del “Día de Fiesta Nacional” y
ordenar a todos que trabajen. ¿Serán los empresarios
capaces de darse otros dirigentes diferentes de estos que
protestan con el vicio nacional de declararle a los medios
de comunicación y abstenerse de hacer lo que tienen que
hacer?
Creo haber visto un comunicado
de la UCV suspendiendo actividades por el “decreto
oficial”. ¿Sirven las autoridades universitarias para algo
más que ponerse una gorra azul y hacer el sacrificio de
caminar desde la Plaza del Rectorado hasta la Plaza
Venezuela? ¿Cómo puede ser admisible que la Universidad
Central de Venezuela suspenda actividades por el “decreto
oficial” de celebración de la “primera década” de nuestra
ignominia?
He visto a los dirigentes de
la educación privada calificando acertadamente el “decreto
oficial” como un llamado a paro del gobierno, pero ¿fueron
capaces de mantener en actividad colegios y escuelas?
Este es el país de los
declarantes. Este es el país de la protesta de la boca.
Este es el país que no tiene dirigentes. Este es el país
donde los partidos de la oposición callan. Ningún
dirigente de la llamada oposición hizo el menor comentario
sobre el feriado nacional por los diez años del eterno.
El señor Mijares habló. El
señor Mijares es un padre de alumnos de un colegio. El
señor Mijares es el único digno. El señor Mijares es la
dignidad que resta. El señor Mijares es la sociedad
venezolana que no se entrega. La sociedad venezolana
pasará por encima de gobierno y oposición. La sociedad
venezolana pasará por encima de dirigentes gremiales,
políticos y sindicales. La sociedad venezolana no dejará
piedra sobre piedra cuando llegue el momento de las
cuentas finales. La sociedad venezolana resistirá los
“decretos oficiales” de la vagancia, del atropello, de los
oropeles de la dictadura. La sociedad venezolana cobrará y
de que modo.
teodulolopezm@yahoo.com