El
Consejo Nacional Electoral sigue haciendo todo por tratar
de desestimular la participación de los ciudadanos en el
proceso del próximo domingo. Me permito observarle a la
señora Lucena que ese objetivo que le fue trazado al
organismo que preside no tendrá éxito, como también que
aprenda a comportarse como presidenta de uno de los
poderes del Estado. No es lenguaje apropiado hablar de
“grupitos” ni exigir reconocimiento previo a un resultado
que no se ha producido.
En cuanto a lo de “grupitos” que van a votar bajo
protesta, me permito recordarle que todos los que vamos a
votar “NO” lo vamos a hacer bajo protesta, de manera que
no se trata de pequeños e insignificantes verborreicos.
Hemos tomado la decisión de votar a sabiendas de las
condiciones en que lo hacemos. Vamos a votar ante un
ventajismo grotesco, como grotesca, señora Lucena, es esa
decisión infame de abrir una averiguación administrativa a
la Conferencia Episcopal Venezolana por haber manifestado
su opinión sobre la reforma que a todas luces es
inconstitucional. Vamos a votar a sabiendas que lo que se
nos somete es una aberración jurídica que el organismo que
usted preside, señora Lucena, ha dado por “santa” bajo una
pregunta mal constituida donde el contrabando de las
Disposiciones Transitorias no aparece registrada bajo
ninguno de los dos bloques que su ciega obediencia
confirmó como la tragicomedia que se somete a nosotros los
electores, más un redacción que incita a aprobar lo que ya
“el pueblo aprobó” previa y supuestamente.
Usted pretende, señora Lucena, que anunciemos de una vez,
estos millones de venezolanos que vamos a votar “NO” bajo
protesta, que lo que usted diga como supuestos resultados
son ciertos, verídicos y emanados de un organismo donde no
se ejerce el ventajismo ni se aprueban “delitos de
opinión” como sancionar a una institución que emite juicio
sobre algo tan trascendente como lo es esta reforma. No,
señora Lucena, primero deberán cotejarse las actas que los
testigos del “NO” recojan con los resultados de cada mesa,
sumarlas, verificar los números de las actas, oír las
quejas de los votantes si las hubiera, verificar los
resultados de las encuestas a boca de urna, comparar el
conteo que el bloque del “NO” haga con los resultados que
usted nerviosamente anunciará. Una vez, y sin apuros, que
este trabajo sea hecho y que los resultados concuerden con
los que la honorable institución que usted preside nos
suministre a estos “grupitos” que votaremos bajo protesta,
no tendremos inconveniente alguno en continuar nuestro
comportamiento democrático.
Usted, señora Lucena, no ve a las bandas armadas que
atacan a las manifestaciones estudiantiles. Seguramente,
señora Lucena, usted tiene razón, pues le debo admitir que
eso no es de su competencia, más bien de los organismos
que se dedican a combatir al hampa y de los tribunales
penales, pero aún así es necesario recordarle que las
agresiones tienen incidencia electoral. Seguramente sus
ocupaciones no le permiten ver televisión ni oír radio –
así no se entera de las amenazas de la facción proponente
del engendro-, pues con los tantos procedimientos
administrativos que el ilustre cuerpo que usted preside
imparte, no se sabe porqué especialmente al “NO”, no
tendría capacidad ni tiempo para imponer sanciones a los
abusos que cometen los líderes de la guerrilla que se
cubre con el manto falso de “gobierno”.
Usted, señora Lucena, debe saber que trata con gente
decente, de manera que debería adecuar su lenguaje a esta
característica de los millones de venezolanos que vamos a
ir a votar bajo protesta y muy a pesar suyo. Convénzase de
que nada nos hará cambiar de opinión. Contra todas las
sanciones que ustedes impongan, contra todos los gestos de
desanimación que el CNE haga iremos a votar el próximo día
domingo. Y se lo reitero, señora Lucena, bajo protesta,
con un pañuelo en la nariz y bajo estricta vigilancia de
su comportamiento y de sus socios partidistas en el CNE.
tlopezmelendez@cantv.net