Inicio

Política

Internacionales

Cine

Fórmula 1

Camino al Mundial

¿Quiénes Somos?

Contáctenos

 

 

 

 

 

 

 

¡Voten por el Pato Donald! 
por Lucy Gómez

sábado, 9 octubre 2004


 

La campaña municipal por ganar Caracas se desarrolla exclusivamente por carteles. Todos los personajes parecen de comiquitas. El dúo Barreto y Bernal, se retrata con su puño en alto, proclamando que   van a limpiar la ciudad. Sus ojos en los afiches miran desde los postes hacia unas aceras llenas de mugre y unos montones de basura estratégicamente situados en la avenida Bolívar desde hace seis años, cuando Bernal ganó el puesto. Según dijo el alcalde de Libertador a mitad de semana, empezarán ahora por limpiar la plaza Bolívar, así que cuando lleguen un kilómetro hacia el este, es posible que hayan pasado las elecciones. En la oposición, Liliana Hernández, Carlos Melo y los demás candidatos, pelean tímidamente entre sí para saber " quién sube más cerros" y dicen que se medirán en una encuesta, más o menos borrosa.

 

Ninguno pelea con otro, ni habla de la ciudad en términos concretos.  Los slogans son: "Chávez y Bernal garantizan la revolución", como leyenda de un aviso donde aparece Bernal con su boina roja,   levantando el brazo con la señal de la pistola. En otro, para los votantes de Sucre, dice "Diosdado, Barreto y José Vicente, Chavistas verdaderos".  Arriba tres fotos donde aparece Rangel Avalos agarrando una pala, Rangel Avalos pellizcando el cachete de un niñito y Rangel Avalos cargando un tubo y sonriendo a la cámara, en lo que se denomina "El Plan Mosquito pica y se extiende". Es decir, propagandas dirigidas a su misma gente. ¿Los chavistas no están convencidos de votar por él? ¿quiénes son los chavistas falsos? No dice.


 A pesar de las advertencias de Tulio Alvarez , que investiga el fraude y de María Corina Machado, que se lo caló desde Súmate,  quiénes aseguran  que  concurrir a las elecciones próximas es ilegal, el comando de  los gobernadores y alcaldes de la oposición,   sigue reuniéndose con el CNE, donde escuchan con atención todas las mentiras que  les dice el directorio, acerca de que hará lo posible por cambiar las condiciones en que se organizarán las regionales, incluyendo  las importantes modificaciones en el REP que desde ya  produjeron  un incremento en 25 % de los votantes en Chacao, con lo cual Leopoldo López,  uno de los dirigentes del grupo empeñado en ir a elecciones, queda fuera de juego.

Por su parte, el candidato Carlos Ocariz sabe que está ponchado, porque en Petare, le han ido migrando cuidadosamente al espacio exterior, los votantes en las mesas donde ganó el sí.

 

¿Por qué nadie ataca a nadie, nadie habla de soluciones, porqué pasan por encima las evidencias de que ganarán solo los candidatos que quiera el gobierno? Porque todo el mundo está empeñado en defender sus cargos y los de su gente, o por lo menos lo que puedan obtener para sobrevivir políticamente. Un ejemplo típico fueron las declaraciones sinceras  del candidato de AD a Libertador, Jesús Suárez, que en una muestra del realismo político que lo embarga, propuso a Carlos Melo y a Liliana Hernández renunciar a su postulación a cambio de  que le den tres concejales, los correspondientes al Norte, El Paraíso y Valle Coche.

 

Así están las cosas. En el CNE hacen otros simulacros, los de votación.  Y en la AN, también recitan sus parlamentos.

La realidad regional atrae tanto a los parlamentarios, que   asistieron solamente 29 de oposición a enfrentarse en la Asamblea Nacional contra la aprobación de la Ley Mordaza. Y los valientes que se quedaron, de ambos bandos, pactaron para poder irse rápido tras la aprobación del primer artículo, a negociar sus asuntos, porque ¿cómo fue que dijo la rectora del CNE, Sobella Mejía?  Ah, los espacios no se ceden. Serán los espacios con sueldo de quince y último, porque los legales, no importan.

 

Este enfrentamiento de comiquita, parecido al que un día antes tuvo lugar en la misma Asamblea Nacional, y que fue caricaturizada en la TV con los "!pow!, !pum!, etc.  que se le colocan en los globitos de las tiras cómicas a los personajes cuando dialogan,  es lo que percibe el electorado, preocupado por  sus problemas cotidianos. Quienes se deberían ocupar de nuestros problemas están hablando de otra cosa. O no están enterados de lo que nos pasa, o no quieren hacerlo. Eso sí, necesitan nuestro voto para seguir robando cámara.

 

Caotizados por gobernantes inútiles

 

No les importa como se tranca Caracas y como crecen las calles en Valencia  cuando hay lluvias, pero no por efectos del agua, sino por  la falta de limpieza de las alcantarillas, ni  como  es posible  que no haya  una avenida elevada  a la que no les hayan arrancado  las defensas que  impedirían que uno se caiga al vacío si algún  ladrón quiere convertirnos en carne de almuerzo,  no entienden cómo se espesa nuestra  inseguridad que  cabalga en mototaxis,  por qué los sicarios  van en aumento, tanto por su número como por su organización, no saben como impedir  las ventas de comidas callejeras que promueven otra epidemia de cólera, ni limpiar los basurales que hacen endémico el dengue. No tienen un solo plan para evitar el desamparo de las escuelas municipales y sus maestros, para no hablar de acabar con la mengua que se vive en los hospitales nuestros de 7am a 7am.  No hay ninguna solución creíble con presupuesto incluido que uno le oiga en la boca a ninguno. Ni siquiera se refieren a eso, pero deberían saberse las soluciones de memoria, porque ni que Caracas fuera Nueva York. Es posible que algunos ni siquiera tengan conciencia de la magnitud y en la forma en que sufrimos diariamente los ciudadanos los efectos de una ciudad caotizada por los gobernantes inútiles.

 

De allí proviene la constatación de   nuestro desamparo frente a todos los políticos locales, debido a sus compartidas cortedad, ignorancia, falta de carisma, lejanía del ciudadano común y   falta de experiencia en los asuntos públicos locales. Por eso no nos interesa mucho que digamos, porque no va a cambiar nada, excepto la conservación de los «espacios" de unos extraños, el ir a las elecciones regionales. Como diría Walt Disney, ¡Voten por el Pato Donald!                                                                         Imprima el artículo Subir Página