Cuando
investido de los arreos del poder, divagaba en su
presentación sin cuentas a la Asamblea Nacional, y
aseveraba que no había devaluado el bolívar, sino
revaluado, una vez mas recordé que este pequeño pícaro de
feria, arribó al poder cuando fue capaz de cosechar la
prédica constante de factores del status contra la
política y los partidos, en cual sin duda tuvo parte de
culpa la clase política. Se perdió el interés de lo
colectivo y comenzó a crecer esa especie, que hoy se
acomoda en el “niniismo”, que caracterizara acertadamente
Bertolt Brecht como analfabeto político “El peor
analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no
participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el
costo de la vida, el precio del poroto, del pan, de la
harina, del vestido, del zapato y de los remedios,
dependen de decisiones políticas. El analfabeto político
es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho
diciendo que odia la política. No sabe que de su
ignorancia política nace la prostituta, el menor
abandonado y el peor de todos los bandidos que es el
político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas
nacionales y multinacionales", comprendiendo la dureza de
la idea, solo queda la repuesta ciudadana ejerciendo el
derecho de participación activa y militante en esta hora
menguada.
La complejidad de la crisis nacional, que
pareciera sin soluciones y la incidencia de sus
consecuencias en todos los sectores de la vida, que
necesariamente terminan en manifestaciones de
descontento social, tienen a Chávez vuelto tan sereta, que
ya ni Fidel lo tranquiliza. Repleto de ignorancia y
huérfano de conocimientos, intuye o percibe solo aspectos
inconexos de la coyuntura, entonces las soluciones a lo
inmediato se convierten en lo prioritario, la conducción
autocrática no oye, no dialoga, no participa de los
acontecimientos, ello no le permite armar políticas más
allá de la cotidianidad, solo con sus miedos, todo es
ensayo y error, así como ayer, de cualquier mes de estos
año para el olvido, el marxista sin Capital y ayuno de
dialéctica, deambula en sus insomnios y cómo vamos viendo,
vamos yendo. De pronto el precipicio y el vacío, sin
paracaídas.
Como no existe una estrategia pública, acabó con las
instituciones, así es más fácil hacer lo que le da la
gana, sin freno alguno. En el medio, la escuadra de zombis
que lo acompañan, quedándose siempre en la no alternativa
del enroque corto, se contraen los espacios al
cambalache, mejor por lo valorativo, al trueque, de un
funcionario malo por otro peor, focas, simplemente focas
y para el arriero de matutero alijo, el camino verde.
El Barranco de la Devaluación
La
retórica de pronto se convierte en el único instrumento de
políticas, sin luces y sin reales, el único sendero fue la
devaluación, hace tiempo inevitable, y empobreció a sus
pobres en más del 62%, solo para duplicar la capacidad de
continuar sus onerosos despilfarros, desprovisto de
realizaciones visibles tras 10 años de mandato, dándole la
limosna ayer de un aumento del 25% del salario mínimo,
que se comió ya la inflación de hoy.
La
responsabilidad de sus inmensos errores jamás es propia,
la reparte a discreción; ya no son el BM y el FMI, ya no
es la IV, los medios. Ahora es el Niño que se afinca
selectivamente en Venezuela, el Negro Obama y Uribe y
hasta Holanda. Nunca es culpable de los disparates que
ordena ejecutar, de sus locuras microfónicas, siempre
tiene a la diestra el paga peo de ocasión, podemos decirle
como el Barón de Holbach “Hay hombres cuya conducta es una
mentira continua” envuelta, en verde o rojo, en cuentos
desmemoriados.
Las tres
“R”, revisión, rectificación y “reimpulso, acompañan al
Eje Orinoco Apure en el cementerio de promesas
incumplidas, el dogmatismo comunista a la cubana, el
autoritarismo militarista y la practica invariable de la
piratería administrativa milico, son los ejes que
sostienen este entramado sin futuro, movedizo y tembleque
llamado Socialismo del Siglo XXI y especialmente al
Comercio Exterior.
La
Política Comercial Inexistente.
La
política comercial vigente de Venezuela, está contenida en
los dos Decretos de CAP II y el de Caldera II. Chávez en
diez años, ha hecho reiterados amagos, pero ha sido
incapaz de concretar la supuesta nueva Política Comercial,
que señala el Artículo 1 de Convenio Cambiario No. 14. De
ésta solo hay noticias de prensa y presentaciones
PowerPoint. Por elemental rigurosidad debe destacarse que
se establecieron algunos objetivos sobre comercio en el
documento “Líneas Generales del Plan de Desarrollo
Económico y Social de la Nación 2001-2007” . En uno de
esos papeles se señalaba: “En el lapso 2001 – 2007 se
sentarán las bases de un modelo productivo capaz de
generar un crecimiento autosustentable, promover la
diversificación productiva y lograr la competitividad
internacional en un contexto de estabilidad
macroeconómica, lo cual facilitará una profunda y diversa
reinserción en el comercio internacional globalizado”. En
realidad hicieron lo contrario al objetivo que trazó el
principio Constitucional de privilegiar la Integración
Latinoamericana y Caribeña, para crear el ALBA, esa nada
torva y costosa, acabando de paso con la Comunidad
Andina y el Grupo de los Tres, empero, además no hubo
inserción al comercio transfronterizo, y por esa vía se
inició un proceso turbio de compraventa internacional con
traders tan disímiles como los bolibanqueros, el
contubernio con los sureños y Fidel, que tenían un
tratamiento desgravatorio preferencial a las
importaciones, sin importar origen o procedencia, cuando
estas se consignaban a organismos del Estado.
El “paper”,
de la época de los “5 Motores”, remata la intención
definitoria, mediante la aseveración: “La sustentabilidad
del crecimiento económico – social exigirá añadir, al
motor del desarrollo que actualmente se concentra en el
producto petrolero, nuevas ramas de producción agrícola,
industrial y de servicio, capaces de generar una firme
corriente de exportación a los mercados globalizados.
Esta expansión económica deberá estar concentrada en los
sectores más competitivos y, al mismo tiempo,
diversificarse suficientemente”. De lo señalado solo quedó
el papel y el video, no añadieron, ni generaron
exportaciones, las redujeron, y desmantelaron los
mecanismos de promoción, estímulos y controles existentes
sin diseñar y promulgar instrumentos sustitutivos.
Llegamos a la devaluación con una boyante economía de
puertos, que terminó de acabar con el sector productivo
interno.
El
Convenio Cambiario 14
Los
bolívares Fuertes se volvieron lochas, y estos truchos no
quieren llamar a las medidas devaluación, sino ajuste
cambiario o corrección. Chávez que todo lo falsifica,
aseveró en la AN que “ Lo que hemos hecho es una
revaluación del bolívar y con eso los precios tienen que
bajar”, tal vez cuando y Dios quiera, comience a leer a
Marx y no a Stalin por el rustico parecido,, comprenda
que no se puede ser tan caradura cuando se hablan
bolserías.
El
Convenio tipifica 4 tipos de cambios, uno será fijado
según el Artículo 7 del Convenio, por el Banco Central y
el dólar permuta, según el Artículo 9, dependerá de la
intervención del ese Instituto en el mercado abierto de
compra venta. El bolívar perdió mas del 50% de su valor y
es “revaluación”. Sobran, impudicia y riñones para
defender lo indefendible, el Minpopó de Ciencia,
Tecnología e Industrias Intermedias, Ricardo
Meléndez, declaró; “No debemos ver el ajuste
cambiario y las medidas como un componente para aumentar
los precios, el tema central es el estímulo al aparato
productivo y en función de eso hemos establecido los
productos que se importarán a dólar 2,60 bolívares y a
4.30″. Esto es también lo que piensa el teórico de la
economía socialista, el “Arepero” Samán, que cuando suben
los costos deben bajar los precios, por cuanto la
devaluación y la pérdida cambiaria es un estimulo a la
economía real, que al final será tan exitosa que terminará
exportando a los países del Alba, sin ganancias
capitalistas. Ni la CAME.
Estas
medidas necesariamente van a terminar; en un
aumento sustantivo de las importaciones, especialmente a
dólar permuta, la destrucción del empleo interno, el
aumento de los precios, escasez, especulación y mas
inflación, tal como se desprende de la aseveración del
sustituto de Jesse; “que no se debe hablar ahora de
presupuesto de divisas, sino de la disponibilidad de
dólares que tenga el Ejecutivo para priorizar las
importaciones por cada sector y de acuerdo con la
producción nacional”. Cadivi ahora tiene otra función,
solo será el instrumento de ejecución de la política de
control de la economía, que se administrará no con un
presupuesto, sino según la disponibilidad, con y mediante
los Certificados.
La
Política de Sebastián “Elchamo”.
Todo esto
es paja, verdolaga, pura y simple paja, trampa de agarrar
pendejos, mejor aun, como decía Sebastián “Elchamo”,
“burda de pangola”. La verdadera política implantada, nada
tiene que ver con lo que han dicho los pomposos Vice
Presidentes, Ministros y Presidente del Banco Central. En
esta caimanera Giordani, Rodríguez, Ramírez, Jaua, Samán,
Merentes y un largo etcetera no cuentan, son publico de
galería, peregrinos adoratrices, son extras; esta decisión
la tomó Fidel, en la Habana en los primeros días de enero
y cómo las Misiones pretenden salvar al régimen de una
derrota electoral a cualquier costo.
La
Instrumentación del Convenio Cambiario.
La
Instrumentación del Control de Cambios Diferenciales
mediante la Resolución Conjunta, aparecida en la Gaceta
Oficial Numero 39.345 del 13 de enero pasado, mediante la
cual se establece el procedimiento que se ha de cumplir
para que Cadivi otorgue las divisas preferenciales de que
se trate, es un tamiz que solo será traspasado en forma
natural, por unas pocas mercancías y algunos importadores
con suerte o con padrino.
La otra
forma de obtención de divisas a 2.60 y 4.30, será la
facilitada por la corrupción, dada la existencia de una
incontrolable discrecionalidad para calificar las
mercancías que corresponden, por una parte a la tasa de
cambio y por la otra, que en base a la clasificación
arancelaria de las mismas, determinar, si requieren o no,
desandar el calvario de la obtención de los Certificados
correspondientes; de No Producción, o de Producción
Insuficiente, los cuales pasan a constituir las
principales restricciones a la importaciones y verdaderos
elementos de control económico del régimen, violando
disposiciones expresas de la Ley Orgánica de Aduanas y del
GATT de 1994.
Un Control al Margen de la Legalidad
Lo
señalado tiene además una connotación muy importante.
Chávez ha dicho que esta política de fabricación de
bolívares, tiene por objeto el desarrollo industrial y en
consecuencia la sustitución de importaciones y la
promoción de exportaciones. Mentiras frescas, la única
razón de esta política, además de resolver el
inconmensurable déficit de caja o colchón, es el absoluto
control de lo que queda del aparato productivo nacional
privado, mediante un sistema ilegal de asignación de
divisas, de manera discrecional, a una tasa discrecional,
al amparo de condiciones que impondrán operadores
políticos del régimen o gestores conectados a las mafias
institucionales, esto lo demuestra el escandaloso pasado
reciente. Alguien debería saber en el chavismo que no
habiendo una crisis de balanza de pagos, el conjunto de
medidas tomadas, viola lo establecido especialmente en el
Articulo XII del GATT de 1994. Parece que la OMC no
examina a profundundidad las políticas comerciales de los
países petroleros.
Las Competencias Regulatorias.
Sin tener
en cuenta las disposiciones legales que regulan el
comercio internacional en razón de la materia, en la
citada Resolución conjunta se les atribuyen de manera
artificiosa competencias exclusivas y excluyentes de
importación, a otros organismos del Estado que no las
poseen, los Minpopós Alimentación, Industria Básicas y
Minería, Energía y Petróleo.
La
normativa especial, no aduanera, de las importaciones en
razón de la especialidad es competencia legal,
pricipalmente, de los Ministerios de Comercio, Industria,
Agricultura, Salud y Ambiente, según disposiciones
contenidas en el Acuerdo de Marrakech; y en leyes
orgánicas y especiales que rigen esta materia regulatoria,
la cual solo puede instrumentalizarse en el Arancel de
Aduanas mediante Resolución Conjunta del Ministerio de
Finanzas y con aprobación del Consejo de Ministros. La
imposición de los Certificados de marras en consecuencia,
es solo una restricción no arancelaria al comercio
externo, ilegal, pero muy eficiente y discrecional para
los propósitos de una autocracia que requiere
necesariamente domesticar cualquier disidencia y disponer
de recursos financieros adicionales con urgencia..
En el
Considerando, que le sirve de fundamentación
técnico-legal, innecesario por demás, a la Resolución
Conjunta que instrumenta la devaluación del tipo de
cambio, se expresa la perogrullada, típicamente chavista,
que retrata la ignorancia e incompetencia genérica - tapa
amarilla - del régimen; “Por cuanto; se ha observado que
la política cambiaria del país en materia de importación
de bienes, constituye un elemento determinante para el
desarrollo de la producción nacional”. Las importaciones,
haya o no control cambiario, no son un elemento de
política comercial, sino el objeto y parte de la razón de
dicha política, de suma importancia para la concreción de
la política económica de los gobiernos de cualquier signo.
La
Resolución Conjunta.
Para
instrumentar la asignación de Divisas por parte de Cadivi,
la Resolución establece en su Artículo 1, dos “listas”,
marcadas con los Números: 1, que corresponde a un conjunto
de mercancías que no requieren el Certificado de
Insuficiencia o Certificado de No Producción Nacional; y
2, que requiere, previo a la solicitud ante Cadivi, la
obtención del Certificado que corresponda para la
mercancía de que se trate.
Para
determinar si a una mercancía le corresponde el cambio de
US$ 2.60 o, de US$ 4.30 es necesario determinar en primer
término su código y descripción arancelaria y
posteriormente confirmar si dicha mercancía esta contenida
en la Lista 1 o 2 de la Resolución. Vale la pena resaltar
que en realidad las Listas son 4, debido a las
alternativas de 2 tipos de cambio y 2 Certificados. Sir
Walter Raleigh dirigió el equipo presidencial.
Si dicha
mercancía está comprendida en la Lista 1, no requeriría en
consecuencia ninguno de los Certificados, Cadivi debería,
de acuerdo a lo que señala la normativa legal vigente y
especialmente la Ley de Simplificación de Trámites
Administrativos, proceder en consecuencia al recibir la
solicitud ,a la asignación de las divisas, al tipo que
corresponda.
Vale la
pena resaltar que ni el Convenio, ni la Resolución
establecen la obligación del importador, de solicitar una
conformidad de los Ministerios que designa la Resolución,
por cuanto dichas mercancías no requieren ningún
Certificado para su importación.
Si por el
contrario, el código y la descripción arancelaria de las
mercancías a importar, están contenidas en la lista 2, a
cualesquiera de los tipos de cambios administrados por la
Resolución, el importador deberá dirigirse al Ministerio
que señala la Lista, a objeto que le expida el Certificado,
correspondiente.
La
Compota Devaluacionista.
Este
régimen cambiario que devalúa, pero supuestamente
“revaloriza”, que encarece pero “abarata”, es técnica y
jurídicamente un monumento a la chambonería, la estulticia
y la ignorancia, maléficamente construido para facilitar
la intervención y el control absoluto de las actividades
en el sector externo de la economía privada.
Es un
régimen cambiario diferencial, altamente discrecional, que
siempre terminará en corrupción, por las variables que
ofrece a los funcionarios de los ámbitos normativo y
operativo de la administración, para manipular la
asignación de tipos de cambio y requisitos a los
importadores.
La
peligrosidad y efectos de la discrecionalidad se
multiplican, cuando la Resolución otorga a funcionarios
sin competencia legal, ni técnica, la clasificación
arancelaria de las mercancías a los propósitos de la
determinación de la emisión de los Certificados por una
parte y consecuencialmente la asignación del tipo de
cambio por la otra, lo cual puede se punto de partida de
controversias, para no descartar adicionalmente, la
discrecionalidad de los funcionarios aduaneros y no
aduaneros que con competencia en la materia de mercancías
importadas, actúan con motivo de la declaración de
importación y actividades conexas de verificación de
cumplimiento de normativas distintas a la aduanera;
asimismo, una vez desaduanadas las mercancías las
autoridades en funciones de control posterior,
verificación y fiscalización.
Así las
cosas el panorama no es nada claro, las amenazas son
muchas, los riesgos ingentes. Los operadores económicos
deben examinar a profundidad la clasificación arancelaria
de las mercancías que importan. Tener respaldo de sus
decisiones de clasificación con apropiado sustento legal.
Prepararse adecuadamente para satisfacer los requisitos
regulatorios a la importación y los dimanantes del control
de las actividades económicas y los precios.
Al final
vuelvo la vista atrás para recordar y compartir con
Serrat, ese catalán tan castellano mi desprecio a la
patanería ignorante del poder diciendo:
“No
conocen ni a su padre cuando pierden el control,
ni
recuerdan que en el mundo hay niños.
Nos niegan
a todos el pan y la sal.
Entre esos
tipos y yo hay algo personal”.