Portando el disfraz cubano de
sus sueños, de Comandante-Presidente, acompañado de la banda
ministerial de focas celestinas, reapareció Chávez en Dando
y Dando, después de varios días perdidos de su ambiente
mediático habitual. O estaba en la tranquilidad bucólica del
barinés Falcon Crest familiar, o después de una presurosa
consulta medico–política en la Cuba de sus más caros
afectos, regreso para dar a los venezolanos el regalo de
reyes, el entierro de la quimera del Bolívar Fuerte y el
empobrecimiento general de los venezolanos, mediante la
devaluación más torpe que haya realizado el mas devaluador
de los presidentes, después de aquel aciago Viernes Negro de
1983, y en tono bajito, medio tristón, sin mucho adorno nos
dio el tatequieto, “tal como hacían los gobiernos
neoliberales de la cuarta república”.
Sin tener otros elementos para
el análisis distinto a las palabras derramadas de manera
cuasi clandestina – como siempre que el miedo lo rodea
hasta la parálisis- en el programa de marras, sin cadena
nacional, como ameritaba el anuncio, señalo que abandonaba
la ficción del tipo de cambio único, para incursionar en
el peligroso terreno discrecional de los cambios
diferenciales, es decir, tres tipos de cambio.
Este último hecho tiene dos lecturas políticas que no
deben descartarse en el análisis. La primera es el
reconocimiento y de paso legalización de la existencia en
el mercado, del dólar paralelo o dólar permuta, negado
hasta la saciedad, en el cual se realizaban y se seguirán
realizando la mayoría de las importaciones, la segunda,
que la operación de ese mercado- que tantos negocios
ilícitos permitió- le fue arrancado a PDVSA, es decir a
Ramírez y su clan familiar, para atribuirlo al BCV y a
Merentes.
Estos hechos tendrán sus propios desarrollos y generaran
turbulencias en el sector externo de la economía, por
cuanto el régimen no dispone de políticas públicas, como
tampoco del talento necesario y experimentado para armar
un programa para la contingencia. El talento maléfico que
hubo en y para la corrupción, esta cuidándose y con bajo
perfil, después de los negocios que permitieron la
emergencia de una nueva clase, la boliburguesía, nacida al
amparo de colocaciones, venta de divisas e instrumentos
financieros, de la cual el régimen no puede deslastrarse,
a pesar de querer poner a distancias largas, las cercanías
afectivas que amamantaron a los Fernández Berrueco, Arne
Chacón y Torres Ciliberto.
Cuando el país nacional se alebresta con manifestaciones
diarias en protesta por la inseguridad, los apagones, el
agua, los precios, la basura, la especulación, que son
brazas peligrosas para la paz social, Chávez intenta
apagarlas con un tobo de gasolina y pareciera de los
tubazos que dio a VTV, no saber lo que está haciendo y
además de no disponer de elementos para la toma de ese
tipo de decisiones de política monetaria. Uno de los más
reputados académicos nacionales me decía que lo que oyó
“Era la mayor suma de incoherencias posibles”, por cuanto
Chávez no dispone de herramientas de corrección para la
profundidad de la crisis.
Después de percibir y
dilapidar ingresos superiores a los 900.000 millones de US
$, malversar las reservas y acabar con la economía
productiva del país, ocurren dos hechos que van a afectar
hacia el futuro la viabilidad del proyecto “sucialista”: La
crisis financiera global que afecto a los regímenes de
cualquier signo y la recesión consecuencial con su
problemática derivada y la caída de los precios petroleros.
Ello tuvo a pesar de las declaraciones del gobierno,
incidencia en lo interno, Venezuela fue el país de menor
crecimiento en la región, acentuándose una situación de
crisis fiscal, que pareciera se le ha escapado de las manos
y se ha visto obligado, en el clima de descontento que mas
profundamente lo ha afectado, a tomar las medidas
devaluacionistas, que por sus consecuencias en los precios,
afectaran con mayor profundidad a la base popular que aun lo
apoya, en un año electoral y no disponiendo de la caja chica
que le permita echar real a la calle, sin que lo acorrale la
inflación.
Después de 10 años de predicas
evangélico- políticas que se iniciaron en la Tercera Vía y
terminaron en el comunalismo, por el camino de los
gallineros verticales a la ruta de la empanada, pasando
por distintas etapas del desarrollo endógeno, llegamos a
sustitución de importaciones, “sustitución de
exportaciones”, y promoción de exportaciones. El régimen
ha “esbaratado” exitosamente la economía nacional pública
y privada, acabando con la producción agrícola, la
industria, el comercio y los servicios. La producción
nacional no abastece el mercado interno, la economía de
puertos sustituyo a las manufacturas locales y las
estanterías vacías marcan la escasez que se convierte en
inflación y especulación.
Venezuela ha renunciado a la integración subregional, a la
complementariedad comunitaria, así nos salimos de la
Comunidad Andina, después del Grupo de los Tres, solo
quedan por ahí los Acuerdos de Complementación Económica y
la Preferencia Arancelaria Regional, herencia de lo que
queda de Aladi, y el empepamiento de ingresar a esa nada
que es MERCOSUR. A ello es necesario añadirle la ausencia
de inversión nacional y extranjera, conjuntamente con la
migración de empresas que buscan en otros países, la
seguridad jurídica aquí inexistente.
En esta situación crítica por ignorancia e incompetencia
del régimen llegamos al Viernes Rojo, como siempre entre
promesas, desastres y mentiras. Chávez implemento en 2002,
un sistema de cambio ortodoxo- todas las operación licitas
a Bs 1.600- a través de CADIVI, violando los compromisos
internacionales que el país había contraído al suscribir
El Acuerdo de Marrakech, por cuanto para ese entonces no
existía en Venezuela una crisis de Balanza de Pagos. Tan
cierta era la situación que no impuso el mecanismo de
Licencias de Importación a sus socios comerciales, por
cuanto -para evitar medidas compensatorias- de manera no
transparente utilizo el Régimen Legal del Arancel de
Aduanas, conjuntamente con la Autorización de Divisas,
como un candado contra el sector externo de la economía.
Las medidas anunciadas de
devaluación este viernes rojo, suponen tres tipos de cambio:
El primero a BF 2600 para lo que se podrían catalogar como
mercancías controladas, para no llamarlas racionadas,
generalmente sujetas a control a precios. El segundo a BF
4.300 será otorgado a los importadores de mercancías que
correspondan al sector automotriz, químico, metalúrgico,
telecomunicaciones, papel y cartón, textil, eléctrico y
electrónico, construcción, tabaco y bebidas, entre otros.
Por último el dólar permuta que manejara el Banco Central
con la colocación de Petrobonos, el cual por la experiencia
acumulada, podría estimarse en principio en la cercanía de
los 8.600. La experiencia señala además, que ante la
ineficiencia de CADIVI, la mayoría de las operaciones de
importación y pagos internacionales se instrumentalizaran
por esta vía, toda vez que el otorgamiento de divisas
preferenciales es la restricción para-arancelaria, no
transparente, más eficaz de la cual disponen los gobiernos
autoritarios para controlar la economía y especialmente el
comercio exterior.
Debe tenerse en cuenta que
después de 8 años largos de control de cambio, el régimen
no ha entendido que el mismo solo es parte de la política
monetaria, la cual debe ser un instrumento de la política
fiscal. Que la economía corre o camina dentro de un
conjunto de políticas públicas, que sin política
comercial, no hay política industrial, que ambas se
instrumentan con las políticas aduanera y arancelaria. Que
el Régimen Legal al cual están sometidos las mercancías de
importación y los derechos que adeudan las mismas va a
determinar, además de los precios, la diversidad y el
acceso del consumidor a dichas mercancías, es decir el
abastecimiento.
Al no entender estas realidades primarias, funcionales y
administrativas, no puede existir “política de sustitución
de importaciones y promoción de exportaciones” como las
denomino Chávez, por cuanto lo anunciado no contempla en
el tipo de cambio la asignación diferencial, de política,
más favorable, de divisas a las materias primas e insumos
y a los productos intermedios o semifacturados, necesarios
e insustituibles en los procesos de producción.
Para el régimen, el control es sobre el importador, no
sobre las mercancías, es sobre el productor no sobre la
producción, es la ilusión del poder cuando no se ha
digerido el mondongo ideológico, entonces toda mercancía
es producto terminado para la enajenación capitalista, al
final no se leyeron el primer tomo del Capital y la
referencia de Marx a la merceologia, el problema latente
es valor y precio, por ahí van los tiros o los cohetes y
Ali Rodríguez exprese que " Había que trazar una
estrategia para ir estimulando la producción nacional". El
pajarito pió 10 años después.
Tampoco se anuncio un conjunto necesario de medidas
compensatorias, complementarias a las cambiarias que
mitigaran en los sectores de menores ingresos la dureza
del plan de ajuste neoliberal implantado, tales como las
liberaciones de impuestos y gravámenes a la importación,
regímenes aduaneros extraordinarios y otros incentivos
transparentes a la exportación, así como lo referido al
control de precios y al IVA que tienen relación con el
abastecimiento y la demanda, constituyendo, si no son
tratados eficientemente, ingredientes importantes de la
inflación y la especulación.
Alguien decía que la ignorancia es audaz, completaría este
escribidor, y se viste de verde. Lo anterior guarda
relación a la prohibición tacita de importación de
millones de zapatos imperialistas, anunciada por
Buchipluma en su Viernes Rojo. Por cierto en su mayoría de
origen capitalista chino, vendidos a precios de dumping
por esos comunistas, explotadores de trabajo subpagado,
por el cual deben cancelar en casi todos los países
Derechos Adicionales de importación y los cuales son
adquiridos por los sectores más pobres de la población de
casi todo el mundo, si no andarían descalzos. Antes que
China lo desplazara Brasil era el primer exportador
mundial de calzado, antes los habían sido Italia, España y
Portugal, y mañana a lo mejor será la India. No le
pregunte a ninguno de sus Ministros, porque seguro no
saben, métase en Wikipedia, y averigüe que son las
ventajas comparativas, así no seguirá dando pena ajena, el
mundo es un plato de espagueti, para que lo comprenda
mejor, una estopa de interrelaciones comerciales, el
nombre del juego es inserción y todos sus actos de
gobierno hasta ahora, en esta materia son idénticos a los
implementados en la soñada autarquía del Generalísimo
Franco.
De las medidas anunciadas
solo se conocen el valor de dos tipos de cambios en un marco
de incongruencias conceptuales, donde el precio no cuenta,
una primera lectura nos lleva a suponer que la crisis
financiera del gobierno, es de una profundidad mayor que la
que se desprende de las mismas medidas tomadas, primero, en
razón del momento político que vive el país y los resultados
nada halagüeños para el régimen de las últimas encuestas,
que apostrofan un descontento creciente en la población y
segundo, el traspaso de 7 millardos de dólares de las
Reservas Internacionales al Fondo de Desarrollo Nacional, lo
cual demuestra que hay un déficit en tesorería para
financiar la robolución.
Otra lectura es que el riesgo
lo asumen en el peor momento político posible para surfearlo
antes de las elecciones, porque el desarrollo de la presión
sobre los precios, en un mercado dependiente de las
importaciones, con sus consecuencias inflacionarias, es muy
superior a las ventajas de los ingresos adicionales que
supone para el gobierno el diferencial cambiario, al final
del día no olvidemos que aun con las cuentas jalaboleadas y
mal sacadas de Elías Eljuri, el 25% de inflación en el 2009,
fue la más alta de América Latina y no hay ningún gobierno
que no haya pagado políticamente las devaluaciones, aun
cuando quieran presentarlas como ajuste cambiario.
Las medidas tomadas, además podrían generar tensiones
sociales más profundas y definitivas que las que se
presentaron en los agitados meses del 2002, lo cual
complicaría todos los escenarios imaginables, si se
radicaliza la oposición.
Después del enredo de Chávez,
es necesario tratar, hacer el esfuerzo, de entender lo que
dicen o harán los voceros y ejecutores económicos del
gabinete, Giordani, Rodríguez, Merentes, Jaua y Samán, que
son los que tienen vela en este entierro en virtud de sus
competencial legales, que parecieran ser las únicas que les
doto la naturaleza. Hasta ahora el único al que le han
permitido hablar es a Giordani, en ese chorizesco congreso
del PSUV. Dijo que la devaluación “busca hacer más
competitiva la economía venezolana, al promover las
exportaciones”. ¿A cuál economía se refería? Si se refería
al estadal, a la sustentada en las empresas del Estado, a
las de Guayana, ese es un cementerio que debe tener el
nombre de Rodolfo Sanz, con la excusa inexcusable de la
crisis eléctrica, están cerradas casi totalmente. Si se
refería a la privada, o mejor dicho a lo que queda de ella,
que no puede producir porque debe ocuparse de las
fiscalizaciones de Indepabis, Seniat, Seguro Social, Guardia
Nacional, Ministerios, Superintendencias y pare Ud. de
contar, y así ni Mandrake invierte. ¿A cuál economía se
refería Giordani? Se refería el Ministro a la de las
innumerables empresas de Fernández Berrueco, Arne Chacón,
Torres Ciliberto, Los Khalil, Sarria, Kauffman, que además
de otorgarles CADIVI divisas, le compraba el estado las
mercancías y servicios que importaban, producían o
prestaban. O se refería a Fidel Trading Co, que adquiere en
el exterior bienes y servicios por cuenta y orden de
gobierno chavista.
Este gobierno acabó con las
exportaciones tradicionales y no tradicionales, y como no
se ha invertido en el sector y los exportadores tienen que
venderle las divisas al gobierno, no hay, ni habrá
exportaciones. Los industriales nacionales apenas
satisfacen la demanda del mercado interno.
Es necesario esperar la publicación en la Gaceta Oficial
de las medidas para poder determinar con certeza el
alcance de las mismas, así como poder determinar la
incidencia sectorial que pudieran tener. Conociendo las
decisiones que el régimen ha tomado para controlar la
actividad económica en un trasnochado retorno a un
capitalismo de estado demodé, así como la de intervenir y
controlar las actividades del sector privado, no es de
extrañar que esta sea una vuelta más de la tuerca, al
marco regulatorio restrictivo que adelanta el gobierno.
El 2010 será un año rojito, conflictivo en todos los
órdenes ante las demandas insatisfechas de la población,
que empiezan a germinar además en el chavismo de base.
Conflictivo por el aumento y escalada de precios de todas
las mercancías y servicios. Conflictivo por ser año
electoral. Conflictivo por la inseguridad, la luz y el
agua. En este ambiente tormentoso, obsesionado por el
poder vitalicio, por las reelecciones, con Chávez no se
puede descartar, que le dé un palo a la lámpara. Podría
cambiando lo que haya que cambiar, repetirse lo que dice
el Prologo del best seller “El Dueño”, de Luis Majul sobre
la corrupción de Kirchner, “No se resigna a ser parte del
poder transitorio. Al contrario: pretende ser parte del
poder permanente que trasciende los turnos de los jefes de
Estado”.