Inicio | Editor | Contáctenos 
 

Rangel Silva y la FAN
por Fernando Luis Egaña
lunes, 23 enero 2012


   Si en algo están coincidiendo muchos oficialistas y opositores es que la designación del general Henry Rangel Silva como ministro de la Defensa -- esperada desde el pasado año--, es una confirmación de que el señor Chávez anda reforzando su círculo principal con los más conspicuos entre los incondicionales políticos que, además, están amarrados a él por razones de graves denuncias, dentro y fuera del país.

 

    Pareciera que el momento sólo admite a los que han quemado las naves y a los que no tendrían ningún futuro de poder con otra orientación de gobierno. Pero eso es una cosa y otra distinta es que Rangel Silva represente al conjunto de las Fuerzas Armadas.

 

    En ese sentido han sido atinadas las declaraciones de la Mud sobre tan delicada materia, al distinguir la partisanía extrema del nuevo ministro, de la aspiración institucional y profesional del sector castrense, tal y como se encuentra configurada en la doctrina militar de la Constitución de 1999.

 

     Uno de los lineamientos estratégicos más corrosivos del señor Chávez y de la "revolución bolivarista" es hacer todo lo posible para contraponer a la FAN con la alternativa democrática venezolana. El empeño es constante para hacer ver que los militares están absolutamente comprometidos con el continuismo del presente régimen y, por tanto, absolutamente dispuestos a impedir lo contrario. Rangel Silva ha sido, en ese sentido, uno de los generales más alineados al respecto.

 

      Ello de por sí es una violación crasa de la referida doctrina militar, que establece de forma clara y elocuente que "la Fuerza Armada Nacional constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política, organizada por el Estado para garantizar la independencia y soberanía de la Nación"... El mismo artículo 328 de la Constitución dispone que "en el cumplimiento de sus funciones, está al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna"...

 

     Y si bien es cierto que el proceder del comandante-presidente violenta sin piedad a la institucionalidad de la FAN, también lo es que las fuerzas democráticas no deben, a causa de ello, enfilar sus baterías hacia la generalidad del cuerpo castrense sino enfocar la denuncia en la comandancia política y, precisamente, en nombre de la defensa de esa misma institucionalidad. De no ser así, se estaría abonando el terreno ya sembrado de un enfrentamiento sustancial entre la FAN y el país democrático que busca superar la hegemonía imperante.

 

     En el caso del general Rangel Silva, lo más gravoso no es que esté siendo profusa y documentadamente señalado de vinculaciones con actividades de la criminalidad organizada a nivel regional. Es que el régimen del señor Chávez ni siquiera se haya tomado la molestia de simular una investigación para "esclarecer" los señalamientos. Hecho tan incriminante como el contenido concreto de éstos.

 

      No cabe, por ende, la menor duda de la peligrosa significación que tiene su nuevo encumbramiento. Forma parte del abajamiento general de la vida pública que el señor Chávez se ha esmerado en producir. Y debe ser, también, un motivo adicional para redoblar la lucha por reconstruir las bases de un Estado democrático, comenzando por una de sus instituciones clave o la Fuerza Armada Nacional.  

flegana@gmail.com
 

 *

 Columnista, profesor universitario y ex-Ministro de Información


© Copyright 2012 - WebArticulista.net - Todos los Derechos Reservados.