El Congreso
hondureño, con el respaldo de las Fuerzas Armadas y de la
Corte Suprema, destituyó al presidente en ejercicio, quien
previamente fue extrañado del país y enviado a la vecina
Costa Rica. La élite política hondureña, de esta forma, puso
ayer un freno a la aspiración del presidente Manuel Zelaya
de forzar una reforma constitucional apelando a una vía que
había sido calificada como “ilegal” por los órganos de
justicia de ese país.
El temor a
que esa reforma fuera para imponer la reelección
presidencial e introducir el “socialismo del siglo XXI” en
Honduras, fueron resortes que hicieron posible una amplia
alianza política contra Zelaya. El otrora popular dirigente
fue quedándose solo en las últimas semanas. En agosto del
2008, cuando Hugo Chávez visitó Tegucigalpa con motivo del
ingreso de Honduras al ALBA, las sospechas sobre las
aspiraciones continuistas de Zelaya se multiplicaron, dados
los altisonantes discursos de Chávez y Daniel Ortega contra
el capitalismo. En tanto, Zelaya se engranaba al Eje La
Habana - Caracas, el mismo que ayer colocó todo su aparato
propagandístico a favor del destituido mandatario. En el
último año el discurso de Zelaya progresivamente se fue
hacia la izquierda, mientras la sombra de Chávez se
extendía en el gobierno del empresario otrora liberal y
ahora izquierdista. La guinda de la torta la colocó Chávez
esta semana cuando desde Caracas emitió opiniones sobre un
enfrentamiento entre Zelaya y la cúpula militar. La
expresión “injerencia cubano-venezolana” resonó en los
cuarteles hondureños.
Un golpe
blanco
A media
tarde del domingo, el Congreso hondureño votó un decreto
legislativo mediante el cual procedió a “improbar la
conducta” del presidente Zelaya “por sus reiteradas
violaciones a la Constitución de la República y a las leyes
y la no observación de las resoluciones y ordenanzas de los
órganos jurisdiccionales".
Acto
seguido, los parlamentarios acordaron designar al presidente
del Congreso, el liberal Roberto Micheletti, para que
conduzca al país hasta el mes de enero, cuando deberá tomar
posesión quien resulte electo en las elecciones del próximo
mes de noviembre.
Las
intervenciones de los parlamentarios ayer en el Congreso
hondureño coincidieron en asociar la crisis política con el
intento de Zelaya de saltarse la constitución y llevar su
país a la órbita cubano-venezolana.
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Artículo publicado originalmente en el diario El
Nuevo País |