Una
revolución se viene cocinando en distintos lugares del
planeta. Asuntos del destino me acerqué a ella, y les
confieso, impresiona esta maravillosa confabulación que de
alcanzar sus objetivos podría darle un giro al mundo en
que vivimos. Esta revolución desea cambiar nuestras
conciencias para así transformar la humanidad. El asunto
es serio, y con la tecnología disponible, este movimiento
opera ya en todo el globo, propagando su mensaje como un
virus. Es la Alianza para una Nueva Humanidad, una
iniciativa fundada por individuos como el juez Baltazár
Garzón, el Dr. Deepak Chopra, el músico Ricky Martin y el
presidente de Costa Rica, Oscar Arias, entre otros.
La
dinámica resulta sencilla: la persona se convierte en
parte del cambio al transformar su conciencia, lograr una
diferencia en su comunidad a través del servicio y
compartir su pasión interconectándose con otros. De una
forma que combina lo espiritual con lo pragmático, la
Alianza se propone cambiar la misión, prioridades y
relaciones entre individuos, corporaciones y países. Suena
utópico, pero como me dijo Deepak Chopra en una
entrevista: si crees que es posible, entonces lo será.
Con una
visión de unidad en medio de las diferencias, la Alianza
busca soluciones creativas a cuatro de las tendencias
globales que están definiendo nuestro presente al
preguntarnos: ¿escogemos la guerra o la no violencia?,
¿pobreza o equidad?, ¿degradación ambiental o
sostenibilidad?, ¿discriminación o Derechos Humanos?. La
opción es nuestra, y el deseo de esta Alianza es crear una
nueva narrativa para la humanidad donde la solidaridad, el
amor, la compasión y la paz sean las líneas directrices.
Si desea más información, puede visitar
www.anhglobal.org
¿Muy
comeflor? Quizás si, pero quizás también, muy cierto. Si
aceptamos que creamos al mundo con nuestros pensamientos,
y que esos pensamientos moldean nuestra percepción de
quienes somos y el mundo en que vivimos, entonces la
Alianza apunta a la raíz de todos los conflictos y
triunfos que hemos tenido como especie: la conciencia
individual. Y si podemos llevar esta conciencia a un nivel
superior, entonces podríamos sintonizarla con el
colectivo, y por qué no, con ese universo del cual sabemos
que no somos su centro.
ebravo@unionradio.com.ve