Dicen
que la música ilumina la mente, y seguramente tras ver
como artistas, personalidades y público en general sumaban
sus voces para el concierto de Live Earth, a miles de
personas se les prendió el bombillo con ideas verdes para
proteger el ambiente. Ojala que ese bombillo sea
fluorescente y de larga duración.
S.O.S. Save our selves.
Salvémonos a nosotros mismos, fue el lema de este evento
para llamar la atención sobre los problemas del planeta y
las alternativas que tenemos para solucionarlos, o al
menos, mitigarlos. En los últimos años los temas
ecológicos han escalado titulares, discursos y agendas
para convertirse en referencia común y hasta cierto punto
en una moda. Hoy en día hablar de calentamiento global,
emisiones de gases invernadero, reciclaje o productos
biodegradables no es una abstracción y a estas alturas
está claro que el compromiso es a todo nivel: desde
convenios supranacionales para reducir los niveles de
dióxido de carbono hasta el acuerdo familiar para
disminuir el consumo de electricidad.
Uno de los conciertos más
impresionantes que he visto en mi vida tuvo lugar en
Buenos Aires a finales de los 80: la gira mundial de Bruce
Springsteen, Sting, Peter Gabriel, Yossou N´Dour y Charly
García bajo el lema ¡Derechos Humanos Ya! La campaña
mundial de Amnistía Internacional buscaba crear conciencia
sobre la Declaración Universal de los DDHH y sensibilizar
a una generación para que los defendiera. Escuchar en el
Estadio Monumental a Charly García cantando “los amigos
del barrio van a desaparecer...” y sentir a mi lado a
jóvenes que lloraban por sus amigos y familiares
desaparecidos durante la dictadura militar me marcó para
siempre. Desde entonces mi trabajo como periodista no ha
podido ser indiferente al tema.
Que la música sea vehículo
para pensar y actuar a favor del ambiente es un gran
logro, pero que una generación asuma actitudes, conductas
y una moral ambientalista es mucho mejor. Bailando con
Madonna, U2, Bon Jovi y Puff Daddy están los futuros
ingenieros, empresarios, abogados, periodistas y políticos
que a la hora de tomar una decisión pensarán en si mismos
y el planeta donde viven.
¿Se puede cambiar el mundo
cambiando un bombillo? Si podemos ver los problemas y las
alternativas bajo otra luz, entonces seremos capaces de
iluminarnos con un mejor futuro.
ebravo@unionradio.com.ve