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Dos
Bolivias se ven desde el exterior, generadas por dos noticias concretas entre
septiembre y octubre del 2003: una la Feria exposición de Santa Cruz, en el
oriente boliviano, y otra, la crisis sociopolítica por los bloqueos de caminos
en el Altiplano, agitación sediciosa que termino forzando la renuncia del
presidente constitucional Gonzalo Sánchez de Lozada, hoy refugiado en Estados
Unidos.
Dos dramáticos contrastes en el mismo
país, bajo el mismo gobierno democráticamente elegido. No es un caso aislado. Es
un espejo en el cual, por este tiempo, podrían mirarse otras naciones
latinoamericanas en parecida dicotomía (país-productor y país-protesta; país
prospero y consumidor y país empobrecido y marginal). Por ejemplo: Venezuela,
Perú, Ecuador, en fin, incluso Argentina, México o Brasil.
Una Bolivia es positiva, asume la
realidad mundial y mira al futuro, dentro del sistema democrático, a pesar de
las dificultades.
La otra es histórica y antropológica,
pero es absolutamente negativa, porque solo mira hacia atrás. Una es práctica y
realista; la otra es surrealista, ignorante y atávica y se apoya en la gastada
mitología de aquella explotación de los indios autóctonos. Comenzó con la
conquista Española, lo que es cierto; continuo en la republica con el predominio
de una minoría blancoide lo que también fue cierto; y que sigue siendo así. Y
así será, lo que no es cierto. Porque no hay país mas democrático, mestizo y
cruzado que Bolivia.
El indio ha sido liberado ya.
Es propietario de su tierra y tiene todos los derechos incluyendo una
educación gratuita hasta la universidad.
El indio boliviano esta
integrado. Forma parte de esa variopinta diversidad de cruces aymara con kechua,
blancoide con aymara o kechua, kolla con camba, camba y kolla con indio y
participa junto a otros cruces, como el camba con el eslavo, germano, japonés, o
kolla con mexicano, chileno u otro tipo de suramericano; hay muchos cruces con
árabes y eslavos y muchísimos con gringos, norteamericanos y europeos y en fin,
todos constituyen una creciente- y a ratos prospera- clase media boliviana,
adonde el indio aymara, kechua o chiriguano, también tiene acceso.
Existe una nacionalidad étnica boliviana
que constituye un verdadero muestrario de razas, quizás como ningún otro país de
la región. Bolivia es un gran país criollo.
En poco más de dos siglos de republica,
- los conquistadores y colonizadores españoles comenzaron a llegar al entonces
llamado territorio del Alto Perú, perteneciente al Virreinato de Lima, alrededor
del 1500-, y se formo la “raza boliviana”. Predomina una raza criolla, mezcla de
todas las etnias, nativas o migrantes que se han cocido y recocido en una
marmita, a veces a fuego lento, y veces a fuego rápido, tal como ha ocurrido en
todas las democracias del mundo, desde el poderoso United States of America
hasta, si, justamente, la pobre y hasta miserable Bolivia.
Bolivia, en el corazón geopolítico del
continente, es una nación clave en estos momentos en que se están definiendo los
diferentes polos de una globalidad mas equilibrada y democrática, en vista del
obvio fracaso de una política unipolar, de una sola superpotencia con un líder
tan arrogante como ignorante, dominando la globalidad, que por la incapacidad de
sus lideres, solo provoca guerras y conflictos, y ha llevado a la organización
mundial, la ONU, al borde del fracaso y de la irrelevancia.
En el polo suramericano, que –por su
peso especifico encabeza el Brasil de Lula- , Bolivia puede jugar un papel muy
importante, como puente entre el Atlántico y el Pacifico y bisagra entre grupos
económicos regionales, como la Comunidad Andina, el Pacto Amazónico y el
Mercosur, a todos los cuales Bolivia pertenece.
Bolivia, con sus enormes reservas
gasíferas (mas de 50 mil millones de metros cúbicos), también puede ser
prominente, utilizando bien este recurso energético limpio-, no solo a nivel
regional, sino también en la demanda global, de Brasil a Chile, de USA a China.
La Feria de Santa Cruz mostró una región
boliviana con ideas para el progreso y para sacar a todo el país de la pobreza
en que se encuentra. Se mostraron importantes avances agropecuarios, como en la
crianza del ganado tipo Cebú, ideal para las llanuras calidas del oriente
boliviano, o para la producción de soya, que hoy por hoy es una importante
fuente de ingresos en divisas para la economía boliviana y tiene un mercado
global. También hubo muestras de los productos del desarrollo alternativo,
especialmente frutos. El desarrollo alternativo es una planificación boliviana
establecida bajo el gobierno del MIR del presidente Jaime Paz Zamora (1993-1997)
para reemplazar los cultivos excedentes de la coca, base de la cocaína y negocio
manchado por su asociación con el narcotráfico, al cual están vinculados algunos
dirigentes cocaleros, como Evo Morales, uno de los principales agitadores contra
el gobierno de Sánchez de Lozada.
En la Feria de Santa Cruz, también se
mostró ingenio e iniciativa, porque los productores y la fuerza de trabajo de
allí conforman un muestrario nacional, ya que provienen de todos los nueve
departamentos de esta nación de múltiples climas en mas de un millón de kms2 de
territorio tan espectacular como accidentado, que va de las majestuosas cumbres
nevadas andinas a las llanuras verdes con vías fluviales que nutren las hoyas
del Amazonas y del Plata, sobre el Atlántico.
El ingenio cruceño, probablemente fruto
de la condición adversa de “región olvidada” por el centralismo político y
minero de La Paz, sede de gobierno en el Altiplano, hace que se considere
exportar no solo el gas y la soya, sino que se exporta hasta basura reciclable,
como envases de aluminio, hojalata y vidrio. Se exportan toneladas,
principalmente a Estados Unidos y China.
Santa Cruz es hoy sede de eventos
culturales de cine y teatro, a nivel internacional, y es una de las capitales de
la moda andina y tropical, destacándose además por la belleza deslumbrante de
sus modelos.
Los problemas del Altiplano
tipificados por los bloqueos, con frecuencia violentos, de calles, caminos y
carreteras, muestran el aspecto anárquico de Bolivia, cuyo sistema
democrático, tan penosamente conseguido,-recién ha cumplido en octubre, 21
anos consecutivos de vigencia, pero esta siendo saboteado, por los
propiciadores de bloqueos, que recurren al chantaje como recurso desesperado
para salir de sus problemas, típicos del subdesarrollo, en el país mas pobre
de Suramérica.
Si bien el subdesarrollo
boliviano muestra síntomas de pobreza critica, en muchos aspectos el
subdesarrollo boliviano es también un caso típico de estado mental, lo que es
aprovechado por políticos ambiciosos y corruptos y por dirigentes sindicales
demagogos y también corruptos...
El nivel de corrupción es tal,
que el propio vicepresidente Carlos Mesa, quien también presidía el poder
legislativo, había dedicado la mayor parte de su tiempo a combatir con un equipo
investigativo tenaz que ha destapado marmitas donde se cocinaban casos de
corruptela en hombres de confianza o en el propio entorno del presidente Sánchez
de Lozada, quien cayo en la mas fácil y primitiva de las corrupciones, el
nepotismo. Y ello destruyo su imagen frente al pueblo boliviano.
Y hasta que la marmita recalentada por
la tozudez de Sánchez de Lozada reventó, y el vicepresidente Mesa fue
catapultado por el clamor del pueblo, hasta la Presidencia de un país díscolo y
afligido.
El periodista e historiador Mesa
advirtió al tomar juramento de su gabinete de independientes, donde no hay un
solo militante de los desgastados partidos bolivianos, que Bolivia había llegado
al borde del abismo y que ahora pedía un esfuerzo patriótico para deponer tanto
odio gratuito y tanto egoísmo para así poder salvar a Bolivia.
Desde Santa cruz salio Goni a EE.UU.
diciendo al Miami Herald,, poco menos, que Bush era el reponsable de esta nueva
tragedia boliviana, porque no escucho su pedido urgente, hablando frente a
frente, de nada mas de 150 millones de dolares para salvar la democracia
boliviana.
Carlos Mesa, “entre balas y votos”, como
el mismo escribiera alguna vez, necesita del apoyo de todos los bolivianos y de
la comunidad internacional. Es un problema del desorden global, este de salvar
la democracia boliviana. |