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Chabacano 
por Alexis Márquez Rodríguez

domingo, 20 junio 2004


En Castellano muchas palabras llevan, al comienzo o en su interior, la letra ³Ch². Curiosamente, muchas de ellas tienen un valor despectivo, humorístico o gracioso.  Este hecho lo señala con gran precisión  doña María Moliner en su monumental Diccionario de uso del español, al definir la letra ³Ch²: ³El sonido representado por esta letra es en alto grado expresivo o imitativo, es decir, forma palabras que no son, o no son sólo, representativo-objetivas, sino que expresan una actitud afectiva o  intencional del sujeto (sirven sobre todo para despreciar o para llamar), o imitan o sugieren un sonido, un  movimiento, etc².

Es el caso, en Venezuela, de chácharo, que en tiempos de Cipriano Castro y de  Juan Vicente Gómez se utilizó para llamar a los miembros de la guardia pretoriana de estos dos dictadores, e incluso en algún momento se extendió a la idea de andino en general, obviamente porque todos los miembros de esa guardia, o casi todos, eran especialmente reclutados en el Estado Táchira. Decir de alguien ³¡Cuidado!, que ese es chácharo² era casi un insulto, y además subversivo, por lo que había que decirlo muy en privado y en voz baja. En cambio, chancho es una voz simpática, sea que se refiera a un cerdo, sea que se la apliquemos cariñosamente a un amigo gordito. En algunas regiones de habla castellana chafarote es el nombre de un arma blanca, una especie de ³Alfanje corto y ancho, que suele ser curvo hacia la punta²; o bien, paradójicamente, un ³Sable o espada ancha o muy larga² (DRAE). Pero en nuestro país es un ³Objeto voluminoso, viejo, desusado o en mal estado² (Diccionario  del habla actual de Venezuela / R. Núñez y F. J. Pérez; UCAB). Pero, aunque ni este ni ningún otro diccionario lo registra, recuerdo haber oído en mi infancia y adolescencia llamar chafarote a un sujeto vulgar, pesado, despreciable. Así mismo cháchara es ³Abundancia de palabras inútiles. || 2. Conversación frívola. || 3. Baratijas, cachivaches². En cambio, cuchi suele ser vocablo simpático, y hasta humorístico, para referirnos a algo bonito, agradable, gracioso.

El adjetivo chabacano es definido por el DRAE como algo ³Sin arte o grosero y de mal gusto². Casares, en su siempre estupendo Diccionario Ideológico de la Lengua Española, lo da como algo ³Vulgar, inelegante, grosero². María Moliner prefiere definirlo como ³Basto y de mal gusto: ŒLenguaje  [Un espectáculo] chabacano¹ ². Y el muy moderno Diccionario de uso del español de América y España VOX registra: ³Que es grosero, ordinario o de mal gusto: chistes chabacanos; dicho de una manera un tanto  chabacana, pero realista².

En la práctica puede observarse que el adjetivo chabacano tiene un amplio espectro semántico, pues de hecho se aplica a muchas cosas. Lo más común es que se tilde de chabacano cierto tipo de lenguaje: ³Fulano (o Fulana) habla un lenguaje muy  chabacano²; ³Él es muy chabacano al hablar²; ³Me molestan las chabacanerías de Fulano cuando habla², etc. No se confunda, sin embargo, lenguaje chabacano con lenguaje obsceno. Hay palabras de por sí chabacanas, pero no obscenas, como sobaco, gargajo o verija. En cambio, obscenidades como coño, carajo o joder  pueden resultar chabacanas dentro de ciertos contextos, pero no serlo dentro de otros.
Además del lenguaje, también pueden ser chabacanas muchas otras cosas. La manera de sentarse, por ejemplo; la forma de vestirse; los gestos y otras tipos de comportamiento, un espectáculo, etc.

En algunos países, como México, llaman también chabacano al albaricoque.
Chabacano es palabra de origen incierto. Doña María Moliner asoma la hipótesis de que quizás derive de chavo, con el significado de cosa ³de poco valor². Pero es eso, una hipótesis, difícil si no imposible de comprobar. Otra hipótesis, igualmente nada fàcil de comprobar, es la de Corominas, para quien ³El sentido propio [de chabacano] es Œdesabrido¹ (Š) y primero parece haber significado Œde poco precio¹, luego podría ser derivado de chavo, variante vulgar de ochavo², que era una moneda de escaso valor.  Aunque sí es palabra vieja en Castellano, que figura ya en el precioso Tesoro de la lengua castellana o española (1611), de don Sebastián de Cobarruvias, descrita como siempre con mucha gracia y donaire:  ³Chavacano: Deste término usan en  el reyno de Toledo; y a unas ciruelas que por otro nombre dizen porcales o harta puercos, las llaman chavacanas. Y chavacano al hombre grosero, vulgar e impertinenteŠ². Cobarruvias creía, además, que podría ser palabra de origen griego, o más probablemente hebreo.

Chabacano aparece también en el primer diccionario de la  Real Academia, el conocido como Diccionario de Autoridades  (1716), definido como ³Cosa ejecutada sin pulidez, ni reglas del  Arte que le corresponde: y por consiguiente se llama así todo lo que no merece aprecio ni estimación².

Al parecer, chabacano es palabra originaria de nuestro idioma, pues no existe en Latín, y tampoco se la conoce en las lenguas romances, aunque en Italiano hay, con la misma idea, un vocablo parecido, ciabattone, cuyo origen no conozco, pero puede haber sido adoptada del Castellano.
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