Existen
más de dos candidatos para las próximas elecciones
norteamericanas. Entre ellos está en uno ignorado por los
medios, pero con una larga trayectoria de luchador social:
Ralph Nader.
A él le debemos el aumento de la
seguridad en los automóviles: la obligación de los
cinturones y los parabrisas de seguridad, así como las
bolsas de aire. Este reconocido defensor de los consumidores
se ha dedicado a combatir y denunciar la corrupción
gubernamental con un equipo de colaboradores ( "Nader's
Raiders") que alcanzaron a ser 140.000 personas. Muchos
reportes se han generado desde su ONG " Public Citizent" (
Ciudadano Público), donde se estudian asuntos que se
trabajan en el Congreso norteamericano como salud, ambiente
y economía, en los cuales debido a su intervención se han
producido leyes que protegen al ciudadano, como la ley de
libertad de información, o de agua limpia, o de trabajo y
salud, o del medio ambiente, entre otras.
Pero este gran luchador que se
enfrentó a la General Motors y otras grandes corporaciones y
políticos importantes, y que se considera una de las cien
personas más han influyentes en EE.UU. no ha podido entrar
triunfalmente en la política.
Sólo por sus aportes como
miembro de la sociedad civil Nader debería haber tenido
mejor suerte en sus intentos como candidato a la presidencia
(1992, 1996, 2000, 2004 y ahora 2008); sin embargo, no sólo
ha perdido sino que ha sido responsabilizado del ascenso al
poder de G.W.Bush, por haberle restado votos al demócrata Al
Gore, aunque sólo sacara un 0.38% de los votos.
Este ejemplo apunta hacia la
dificultad que tienen muchos luchadores sociales para cruzar
la frontera política. Nader creyó que trabajando a nivel de
base construiría un movimiento desde abajo, creando y
organizando ciudadanos, y que esto transformaría la
política. Independientemente de si esto ha sucedido, los
partidos políticos siguen copando los mecanismos de acceso
al poder formal. Y aunque esto es sano pues la sociedad
civil y los partidos políticos tienen áreas, orientaciones y
mecanismos diferentes de acción y deben complementarse y en
ciertos momentos competir, debemos preocuparnos cuando son
los partidos- y las grandes corporaciones- los que impiden
sistemáticamente este paso.
Más allá de Nader, esto parece
estarse dando en Venezuela, donde los partidos han
desplazado a algunos luchadores sociales locales y se están
imponiendo con el uso- o abuso- de su maquinaria y los
medios nacionales.
alfredomichelena@gmail.com