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Más allá de Obama y Hillary
por Alfredo Michelena
jueves, 26 junio 2008


Existen más de dos candidatos para las próximas elecciones norteamericanas. Entre ellos está en uno ignorado por los medios, pero con una larga trayectoria de luchador social: Ralph Nader.

A él le debemos el aumento de la seguridad en los automóviles: la obligación de los cinturones y los parabrisas de seguridad, así como las bolsas de aire. Este reconocido defensor de los consumidores se ha dedicado a combatir y denunciar la corrupción gubernamental con un equipo de colaboradores ( "Nader's Raiders") que alcanzaron a ser 140.000 personas. Muchos reportes se han generado desde su ONG " Public Citizent" ( Ciudadano Público), donde se estudian asuntos que se trabajan en el Congreso norteamericano como salud, ambiente y economía, en los cuales debido a su intervención se han producido leyes que protegen al ciudadano, como la ley de libertad de información, o de agua limpia, o de trabajo y salud, o del medio ambiente, entre otras.

Pero este gran luchador que se enfrentó a la General Motors y otras grandes corporaciones y políticos importantes, y que se considera una de las cien personas más han influyentes en EE.UU. no ha podido entrar triunfalmente en la política.

Sólo por sus aportes como miembro de la sociedad civil Nader debería haber tenido mejor suerte en sus intentos como candidato a la presidencia (1992, 1996, 2000, 2004 y ahora 2008); sin embargo, no sólo ha perdido sino que ha sido responsabilizado del ascenso al poder de G.W.Bush, por haberle restado votos al demócrata Al Gore, aunque sólo sacara un 0.38% de los votos.

Este ejemplo apunta hacia la dificultad que tienen muchos luchadores sociales para cruzar la frontera política. Nader creyó que trabajando a nivel de base construiría un movimiento desde abajo, creando y organizando ciudadanos, y que esto transformaría la política. Independientemente de si esto ha sucedido, los partidos políticos siguen copando los mecanismos de acceso al poder formal. Y aunque esto es sano pues la sociedad civil y los partidos políticos tienen áreas, orientaciones y mecanismos diferentes de acción y deben complementarse y en ciertos momentos competir, debemos preocuparnos cuando son los partidos- y las grandes corporaciones- los que impiden sistemáticamente este paso.

Más allá de Nader, esto parece estarse dando en Venezuela, donde los partidos han desplazado a algunos luchadores sociales locales y se están imponiendo con el uso- o abuso- de su maquinaria y los medios nacionales.

alfredomichelena@gmail.com


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